BRUCKNER Y SU CUARTA SINFONIA
por ERNESTO NOSTHAS
Regreso del exilio al que me había sometido editorialmente, ahora con ustedes compartiendo esta entrega sobre la Cuarta Sinfonía de Bruckner, la cual no tengo reparos en confesar que es la que me causa más agrado y pasión escribirla, dado que todas sus obras es mi favorita, y fue mi puerta de entrada al maravilloso mundo musical del maestro de Ansfeld. Tal como comenté en mi primera entrega de esta saga, conocí tarde al maestro y fue a partir de una circunstancia muy sentimental que logre captar la belleza de su mensaje.
Hasta antes de la maravillosa oportunidad de ser padre, nunca cargue en brazos a ningún infante, porque no me agradaba, me sentía incomodo o tenía miedo de lastimarlo de alguna forma. Todo ello cambió con el nacimiento de mis hijos, pero en particular mi hija Celeste, quien desde pequeña ha sido especialmente vinculada a mí. Una noche invernal, estaba cuidándola en brazos cuando anunciaron un concierto en vivo con la Cuarta Sinfonía de Bruckner por la radio, y allí, cargando a mi hija en brazos escuché integralmente los 70 minutos de la obra con Celeste en brazos. Me hipnotizó la obra por primera vez. Esto es un record mundial para mí, dado que antes de ese momento, nunca había cargado a cualquiera de mis dos hijos por más de 10 minutos.
Luego tuve la fortuna de escucharla en vivo en un par de ocasiones, además de contar con más de 15 versiones de dicha obra con una variedad de directores de todas las épocas, y en este post compartiré varias de ellas con ustedes. Sencillamente adoro esta obra y escribir de ella es una satisfacción que me cala muy hondo en mi conciencia y en mi corazón.
Esta obra también constituyó el primer éxito en vida de Bruckner y la única de su repertorio con un epíteto puesto de puño y letra por el propio compositor. Esta maravillosa obra recibió la denominación de “Romántica”, y este apelativo está más ligado con los sentimientos bucólicos que inspira en contacto con la naturaleza, más que un romanticismo inspirado en las relaciones humanas amorosas.
Continuando con la secuencia de revisiones de Bruckner, esta obra es conocida al menos en seis versiones, a partir de la original compuesta en 1874. Es quizás la más editada, violada y reescrita de todas sus sinfonías, al punto que en los últimos dos movimientos se pueden encontrar diferencias de tajo, principalmente en el último movimiento.
• Versión original 1874 publicada por Nowak
• Primera revisión de 1878 (movimientos I-III publicados por Haas Vorlagenbericht; y el Finale: Haas, Nowak)
• Revisión del Finale en 1880 publicado por Haas y Vorlagenbericht
• Edición final de Haas de 1881
• Edition de 1886 (Nowak)
• Edición de 1888 (publicada en 1889, Redlich)
La telenovela empezó en 1874, al concluirla Bruckner reviso toda la obra, reemplazando integralmente el tercer movimiento con un nuevo Scherzo y Trío en 1878. Existen notas históricas, en mucho debido a la acuciosidad de Hans Richter de más revisiones a esta partitura en 1876 y 1877, sin embargo, estas revisiones fueron de facto para presentaciones específicas y no se consideran por tanto como “versiones” en las modalidades usuales.
Hasta antes de la maravillosa oportunidad de ser padre, nunca cargue en brazos a ningún infante, porque no me agradaba, me sentía incomodo o tenía miedo de lastimarlo de alguna forma. Todo ello cambió con el nacimiento de mis hijos, pero en particular mi hija Celeste, quien desde pequeña ha sido especialmente vinculada a mí. Una noche invernal, estaba cuidándola en brazos cuando anunciaron un concierto en vivo con la Cuarta Sinfonía de Bruckner por la radio, y allí, cargando a mi hija en brazos escuché integralmente los 70 minutos de la obra con Celeste en brazos. Me hipnotizó la obra por primera vez. Esto es un record mundial para mí, dado que antes de ese momento, nunca había cargado a cualquiera de mis dos hijos por más de 10 minutos.
Luego tuve la fortuna de escucharla en vivo en un par de ocasiones, además de contar con más de 15 versiones de dicha obra con una variedad de directores de todas las épocas, y en este post compartiré varias de ellas con ustedes. Sencillamente adoro esta obra y escribir de ella es una satisfacción que me cala muy hondo en mi conciencia y en mi corazón.
Esta obra también constituyó el primer éxito en vida de Bruckner y la única de su repertorio con un epíteto puesto de puño y letra por el propio compositor. Esta maravillosa obra recibió la denominación de “Romántica”, y este apelativo está más ligado con los sentimientos bucólicos que inspira en contacto con la naturaleza, más que un romanticismo inspirado en las relaciones humanas amorosas.
Continuando con la secuencia de revisiones de Bruckner, esta obra es conocida al menos en seis versiones, a partir de la original compuesta en 1874. Es quizás la más editada, violada y reescrita de todas sus sinfonías, al punto que en los últimos dos movimientos se pueden encontrar diferencias de tajo, principalmente en el último movimiento.
• Versión original 1874 publicada por Nowak
• Primera revisión de 1878 (movimientos I-III publicados por Haas Vorlagenbericht; y el Finale: Haas, Nowak)
• Revisión del Finale en 1880 publicado por Haas y Vorlagenbericht
• Edición final de Haas de 1881
• Edition de 1886 (Nowak)
• Edición de 1888 (publicada en 1889, Redlich)
La telenovela empezó en 1874, al concluirla Bruckner reviso toda la obra, reemplazando integralmente el tercer movimiento con un nuevo Scherzo y Trío en 1878. Existen notas históricas, en mucho debido a la acuciosidad de Hans Richter de más revisiones a esta partitura en 1876 y 1877, sin embargo, estas revisiones fueron de facto para presentaciones específicas y no se consideran por tanto como “versiones” en las modalidades usuales.
Muchos autores que la versión definitiva se puede considerar la editada en 1880.
En ella, Bruckner escribió enteramente un nuevo Finale, con un giro conceptual dramático, inicialmente concibió un movimiento danzante muy a la Pastoral de Beethoven, que titulo Volkfest (fiesta pueblerina), en contraste a la versión más frecuentemente escuchada (la cual es mi favorita, pese a que algunos autores lo describen como muy sombrío en contraste con el resto de la obra). El nuevo Finale de 1880 es más solemne, y en mi humilde opinión, brinda un espectacular cierre a la obra.
Esta poderosa sinfonía inicia con un tremolo en las cuerdas que anticipa un tema mágico que emerge de los cornos, el cual posiciona al escucha en otro universo. Strauss en su Zarathustra recurre a una figura cromática y armónica muy similar con su mística apertura, pero en el caso de Bruckner, el llamado conduce a un clímax filosófico que me hiela los huesos cada vez que disfruto de la obra. Luego de este brillante tema, un nuevo tema, más ligero y etéreo es introducido por las cuerdas en el mas puro estilo bruckneriano. El desarrollo del movimiento alterna ambos temas con poderosos clímax en los metales. Este desarrollo concluye el movimiento con una coda que asesina al escucha con un desarrollo contrapuntístico y expresivo único en la obra del maestro. Ese desarrollo solo lo volvemos a encontrar en la Octava y Novena Sinfonías del maestro.
Esta poderosa sinfonía inicia con un tremolo en las cuerdas que anticipa un tema mágico que emerge de los cornos, el cual posiciona al escucha en otro universo. Strauss en su Zarathustra recurre a una figura cromática y armónica muy similar con su mística apertura, pero en el caso de Bruckner, el llamado conduce a un clímax filosófico que me hiela los huesos cada vez que disfruto de la obra. Luego de este brillante tema, un nuevo tema, más ligero y etéreo es introducido por las cuerdas en el mas puro estilo bruckneriano. El desarrollo del movimiento alterna ambos temas con poderosos clímax en los metales. Este desarrollo concluye el movimiento con una coda que asesina al escucha con un desarrollo contrapuntístico y expresivo único en la obra del maestro. Ese desarrollo solo lo volvemos a encontrar en la Octava y Novena Sinfonías del maestro.
El segundo movimiento inicia la tradición del autor de expresar sus emociones más fuertes en los movimientos lentos de sus sinfonías de acá en adelante. El desarrollo es poético y dramático, es una marcha fúnebre que conforta e inspira, la cual únicamente se me ocurre compararla con el bellísimo desarrollo que hace Fauré en su Réquiem. La melodía inicial es introducida por los cellos y luego retomada por la orquesta, pero el segundo tema, confiado a las violas, es de una fortaleza única y poderosa que es rematada en un genial crescendo que se desvanece en una tonalidad sombría y misteriosa: do sostenido menor… si amigos… la misma que uso Mahler para su Quinta. Una nota curiosa... este movimiento notaran que concluye con un trío de clarinete, corno y viola, en cuyas partes Bruckner escribió la palabra “con espanto” entre paréntesis, dejando al director la opción de considerarlo o no. En las versiones que os compartiré, comparen las lecturas y saquen sus propias conclusiones sobre si los Conductores respetaron e ignoraron este comentario.
Aunque los puristas digan que Bruckner escribió nueve copias del mismo scherzo para igual número de sinfonías, que me corten los oídos si este no es el más especial de todos: una melodía cazadora, encomendada a los cornos danza e imprime a la obra una bucólica escena en los bosques de Austria, pero Bruckner luego nos asesina con la melodía intermedia que define el Trío, la cual es un diálogo coqueto entre un solo de cello acompañado de tres trombones. Genial.
Contaba Hans Richter que sonrojado y entre su característica risa tímida, Bruckner le confesó que al escribir esta parte se imaginó a un grupo de cazadores descansando de la faena y comiendo queso y vino a la sombra de los arboles.
El Finale de 1880, es poderoso y perfecto en su contrapunto. Este pasaje se construye con varios temas alegres puestos en contraste entre distintos grupos de instrumentos. El inicio se elabora con un tema en crescendo que es una variación del canto inicial de los cornos, pero ahora en una tonalidad más grave y dramática, el cual concluye en un complejo tutti en los bronces que conduce al punto más trascedente de este movimiento, el cual se integra por la exposición de una melodía lirica y suave en las cuerdas, la cual es contrastada por reiteración del tema del crescendo en los bronces. Este contraste se desarrolla espectacularmente en la partitura, con gran maestría contrapuntística, alternando modulaciones oscilantes entre ambos grupos temáticos.
Amigos y amigas… me tiembla el pulso al final de la obra, sencillamente adoro esta monumental sinfonía y quiero que la disfruten con intensidad, así que ahora los he de bombardear al mejor estilo cuervomahleriano, con no una… cuatro versiones contrastantes de esta maravillosa obra, empezando por la mítica grabación que hizo Klemperer en 1954, acelerada e impulsiva, luego témplense con la dramática lectura de dos grandes especialistas de Bruckner, cada uno de ellos con contrastes de expresión muy marcados, regresando a la canónica versión de Tintner con la Real Orquesta Escocesa (no subestimen el cartel), luego regodéense con Gunter Wand y su última grabación en vivo al frente de la Orquesta de la Radio del Norte de Alemania en el Festival de Schleswig-Holstein de 1990 y los termino de asesinar con mi favorita, Bohm y la orquesta bruckneriana por excelencia… los filarmónicos de Viena e invoco a la generosidad de los que me leen para que me compartan… si la tienen, la lectura que hizo Karajan en 1965 para EMI o la que unos anos después grabó para DG.
Los veo en la Sexta y preparen su conciencia, ¡¡¡no sobrevivirán a los que les tengo preparado para la Octava!!!
El Finale de 1880, es poderoso y perfecto en su contrapunto. Este pasaje se construye con varios temas alegres puestos en contraste entre distintos grupos de instrumentos. El inicio se elabora con un tema en crescendo que es una variación del canto inicial de los cornos, pero ahora en una tonalidad más grave y dramática, el cual concluye en un complejo tutti en los bronces que conduce al punto más trascedente de este movimiento, el cual se integra por la exposición de una melodía lirica y suave en las cuerdas, la cual es contrastada por reiteración del tema del crescendo en los bronces. Este contraste se desarrolla espectacularmente en la partitura, con gran maestría contrapuntística, alternando modulaciones oscilantes entre ambos grupos temáticos.
Amigos y amigas… me tiembla el pulso al final de la obra, sencillamente adoro esta monumental sinfonía y quiero que la disfruten con intensidad, así que ahora los he de bombardear al mejor estilo cuervomahleriano, con no una… cuatro versiones contrastantes de esta maravillosa obra, empezando por la mítica grabación que hizo Klemperer en 1954, acelerada e impulsiva, luego témplense con la dramática lectura de dos grandes especialistas de Bruckner, cada uno de ellos con contrastes de expresión muy marcados, regresando a la canónica versión de Tintner con la Real Orquesta Escocesa (no subestimen el cartel), luego regodéense con Gunter Wand y su última grabación en vivo al frente de la Orquesta de la Radio del Norte de Alemania en el Festival de Schleswig-Holstein de 1990 y los termino de asesinar con mi favorita, Bohm y la orquesta bruckneriana por excelencia… los filarmónicos de Viena e invoco a la generosidad de los que me leen para que me compartan… si la tienen, la lectura que hizo Karajan en 1965 para EMI o la que unos anos después grabó para DG.
Los veo en la Sexta y preparen su conciencia, ¡¡¡no sobrevivirán a los que les tengo preparado para la Octava!!!
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Ernesto Nosthas





















15 comentarios:
Estimado Ernesto, excelente revisión de la 4ta de Bruckner.
Todas las grabaciones que pones a consideración son referencias, esa
de Böhm es realmente especial. Pero mejor aún que esa 4ta es su
3ra con la misma orquesta.
Mi gran preferida siempre ha sido la de Eugen Jochum con la Filarmónica de Berlin (DG), cuya intensidad no consigo ni siquiera en esa grabación EMI de Karajan.
La conoces?? Qué me puedes decir?
Por demás pongo esa grabación de
Karajan a la orden.
Saludos,.
Ernesto: supongo que no esperas de mí el estereotipado halago ni las formales felicitadciones.
No es mi estilo.
Pero quiero decirte algo muy simple y sincero. Ernesto, cada día escribes mejor. Menos tieso. La anécdota que relatas de tu hija en tus brazos con la 4ta de Bruckner realmente me emocionó.
El modo casi misterioso en que nos llevas a Bruckner, la ironía como amenaza -acá se nota la influencia literaria del Cuervo- y la expectativa creada por lo que vendrá....
Bien, Ernesto, sinceramente muy bien.
un abrazo
mara
Excelente comentario de Ernesto. La 4ª de Bruckner es la que mejor conozco, dada mi falencia en este compositor, a quien no he podido dedicarle un estudio suficiente. Algo que cambiará gracias a ustedes a partir de ahora.
Me anoto para con la grabación que ofrece Mahlerite. Y ya que es de Karajan, quedé esperando la del Das Lied... que prometía Ernesto en el hilo sobre Colin Davis. No pude hallar mi CD en mi discoteca, debo de haberlo prestado y jamás regresó.
Estimado Mahlerite
Gracias por tus comentarios, recientemente logre adquirir (por fin) la integral de Bruckner por Karajan en DG, y pienso compartirla como parte del epilogo de la serie. Ahora, he leido especiales comentarios a la version que HVK grabo para EMI, asi que espero con gusto que me la compartas (si entendi bien, esa es la que tienes). NO conozco la version que citas con JOCHUM, con el tengo la Sexta y la Novena, amen de su TeDeum y otras obras corales. JOCHUM fue tambien un especialista en Bruckner.
Ahora...la version de HVK con la BPO esta soberbia...valio la espera.
Estimada MARA
Gracias por tu nota. Escribi la nota mas con el corazon que con mi cerebro.... y me alegro de haber logrado redactar algo calido y humano, porque asi fue la experiencia que relato.
Espero seguir manteniendo el estilo y espero siempre tu franca retroalimentacion....
Ernesto, Jochum no puede faltar en un análisis discográfico de la 4ta
de Bruckner. Debes conocer pronto
su interpretación.
Furtwängler también tiene al
menos una grabación de antología
y existe una muy curiosa grabación de la versión original, con
Knappertsbusch, dirigiendo la
Fil. de Berlín. Esta última para
quien gusta de rarezas grabadas.
Enviaré al Cuervo las versiones de Jochum y Karajan en lo que tenga oportunidad, para que las aprecien.
Saludos.
Ernesto: te felicito, sin embargo, yo prefiero el grado técnico en la medida de tus posibilidades, claro que con los condimentos anímicos, pues no pueden escindirse. A mi no me aburre pero entiendo que pueda causar tal efecto en las chicas del blog.
Ernesto: como dije anteriormente, mi flash con Bruckner fue con la Tercera. La Cuarta siempre se me resistió pero finalmente me rendí ante su belleza. De Romántica no tiene nada si pensamos en un romanticismo clásico o moderno. Lo que me causó cierta irritación en Bruckner en que sus Scherzos fueran tan similares entre sí lo que me daba una idea de que Bruckner los ponía por compromiso y para cumplir con la forma.
La Cuarta es la que menos me atrae de las sinfonías de Bruckner.
Fernando..gracias por tu nota, pasame tu email porfa
Elgatosierra al aparato
Ernersto, eres un campeón. ¡Enhorabuena, editorial de primera para la Cuarta de Bruckner!
Con un ensayo tan emocionado y vívido como éste quién puede resistirse a disfrutar a tope con la Romántica de Don Antonio. Tu escrito rezuma amor, emotividad y pasión por los cuatro costados, y eso ayuda mucho y calienta el ambiente.
Y de paso hemos tenido el gustazo de conocer a Celeste, que estoy seguro estará muy orgulloso de su padre, y que le da al trabajo una humanidad desbordante. Supongo que ella no recordará conscientemente aquél momento, pero en su inconsciente guardará aquellos momentos de tanto calor y cercanía a su padre. ¡Mira para que sirve la música también!
Dices que vendrán más versiones. Ya estoy esperando ‘con esperanza’ esas maravillas con que nos amenazas.
No comentaré nada de la sinfonía, no me atrevo a enturbiar lo que tan magníficamente has aclarado tú. Sólo diré que me ha parecido muy acertado el comentario que haces con relación al Réquiem de Fauré (uno de mis preferidos), y que creo que jamás se me habría ocurrido. Me alegro mucho de que no hagas mucho caso de los puristas, suelen ser bastante radicales y decir muchas tonterías (como yo).
Sí Ernesto, entendemos tu entusiasmo perfectamente, y yo en particular siento una total empatía al respecto, porque para mí la Romántica es también una de mis favoritas, junto con las Séptima, Octava y Novena.
Y qué decir de las versiones que nos has regalado, las cuatro son de sobresaliente cum laude. Tengo las de Böhm y Klemperer, pero las otras dos también me ha parecido magníficas. Tintner en su línea [tengo su Segunda y no me canso de escucharla, es de aurora boreal], bruckneriano a tope. Y no conocía la Wand y me habían hablado muy bien de ella, y ciertamente ha superado todas mis expectativas.
Y además de este inmenso placer nos anuncias las entregas de las Sexta y la Octava. Cuando lleguen espero estar repuesto de ésta para disfrutarlas a tope.
Otra vez mi más sincera felicitación.
Salud y paz.
Elgatosierra
Elgatosierra al aparato
Hola chic@s, soy Elgatosierra.
Creerme si os digo que esta sinfonía cuenta con más de 240 versiones diferentes a lo largo y ancho de toda la historia de la fonografía.
Así que podemos hacer un muy edificante e ilustrativo viaje diacrónico a lo largo de las versiones de dicha historia.
A la espera de las necesarias y pertinentes correcciones que me haga nuestro Maestro, Don Ernestos Nosthas, y que acepto por anticipado, mi propuesta, formada por un ramillete de soberbias versiones, sería la siguiente (he incluido en negrita las que nos han regalado aquí):
1. Knappertsbusch con la Filarmónica de Berlín (CLASSICA D'ORO, 1944)
2. Abendroth con la Sinfónica de la Radio de Leipzig (ARLECCHINO, 1949)
3. Klemperer con la Sinfónica de la radio de Colonia (ARKADIA, 1954)
4. Schuricht con la Sinfónica de la Radio de Stuttgart (ARCHIPHON, 1955)
5. Klemperer con la Orquesta Filarmonía (EMI, 1963)
6. Böhm con la Filarmónica de Viena (DECCA, 1973)
7. Jochum con la Filarmónica de Berlín (DG, 1965; y EMI, 1975)
8. Karajan con la Filarmónica de Berlín (DG, 1975)
9. Inbal con la Sinfónica de la Radio de Frankfurt (TELDEC, 1982)
10. Celibidache con la Filarmonía de Munich (EMI, 1988)
11. Wand con Orquesta de la Radio del Norte de Alemania (TDK, 1990)
12. Tintner con la Real Orquesta Nacional Escocesa (NAXOS, 3 y 4-9-1998)
13. Wand con la Filarmónica de Berlín (SONY, 1998)
Qué pena que ni Furtwangler (perdonar que me arrodille cuando escribo este nombre..., ya me he puesto de pie y podemos proseguir, éste es otro tic que tengo [como el del Zar, os acordáis]) ni Walter brillaran con la Romántica como lo hicieron con otras sinfonías de Bruckner.
Salud y paz.
Elgatosierra
Gato: y sí. Hay muchas grabaciones. Lo que no me explico porqué se hizo a esta sinfonía de Bruckner como la más popular o mejor dicho, la elegida por las grabadoras. Ojo. Es bellísima, pero si fue por cuestiones que entraba cómodamente en un cassette o disco, bien podrían haber elegido la sexta o la Tercera.
Estimado Elgatosierra
Gracias por tus comentarios, efectivamente Celeste es una protagonista de esta historia. A sus siete años ya incursiono en el Ballet y espero que cultive el gusto por la musica. Me parece muy interesante esa lista de grabaciones...Karajan-BPO de 1975 es fulminante y dicen los que saben que Wand se despidio de este mundo de mortales y llantos con una Cuarta para el recuerdo, cuando dirigio la BPO. La quiero, si la tienes, compartela con todos nosotros y nosotras.
El gran Furtwangler en CD tengo poco y no conozco su lectura de ninguna sinfonia de Bruckner, con excepcion de la septima. Me gustaria un fundamento al comentario de que con la Cuarta no brillo como con el resto, de otros amigos he escuchado lo opuesto.
Amor y paz para todos y todas
Gato, miauuu, soy Mara.
Anuncias que el viaje va a ser "edificante e ilustrativo"???
No va a ser divertido??
Gato, te anticipo, a mi no me gusta trabajar, sólo quiero.......FIESTA!!!
Confío en ti y en Ernesto y en vuestra habilidad para transformar lo "edificante e ilustrativo" en una FIESTA!!
Partimos??
mara
Elgatosierra al aparato
Estimado Ernesto, por desgracia no tengo la versión de Wand con la Filarmónica de Berlín. La escuche en la Radio Clásica, de Radio Nacional de España, en un programa llamado “El mundo de la fonografía” que se emite los sábados y domingos de 16 a 19 horas, y te aseguro que la experiencia fue inolvidable. Me pongo a buscarla inmediatamente y en cuanto la tenga la pondré a tu disposición.
Con relación al tema de la Cuarta y Furtwängler (me vuelvo a poner de rodillas), supongo que ya te habrás dado cuenda que siento absoluta veneración por este director, y a veces se me hace muy difícil no rendirme fácilmente, pero en Bruckner y su Romántica, con tantas versiones buenas se puede afinar bastante más.
El maestro fue un especialista en Bruckner, además de en Beethoven, Brahms y Wagner... Las dimensiones catedralicias de las sinfonías de Bruckner, su grandeza épica y emoción interiorizada se acoplan como el guante a la mano a los planteamientos discusivos y dinámicos del maestro. Hay grabaciones de la 5ª, 8ª y 9ª de Bruckner que siguen siendo referencia absoluta.
Sin embargo con la 4ª, y recuerda que es solamente la modesta opinión de un simple gato, no hubo suerte. Grabó esta sinfonía por lo menos en tres ocasiones que yo sepa: una con la Filarmónica de Berlín (DELTA CLASSICS, 14-16/XII/1941); y dos con la Filarmónica de Viena (ARCHIPEL-DG-..., 22/X/1951 y ARCHIPEL-DECCA..., 29/X/1951). Atención a este dato, porque en el caso del maestro se le atribuyen muchas otras versiones que luego resultan ser fraudulentas. Con alguna sinfonía de Beethoven los fraudes se han mantenido durante años y por sellos de tanto prestigio como la EMI.
La versión de 1941 suele ser descartada de partida por su mala calidad de sonido (a veces se hacían pruebas con cintas magnetofónicas que luego dieron problemas irreparables). Se cuentan anécdotas muy curiosas sobre algunas grabaciones realizadas durante aquella terrible guerra. Y por otra parte el estado anímico en que encontraba el maestro era absolutamente lamentable, al borde del colapso. La Segunda Guerra Mundial estaba llegando a límites inadmisibles, el asunto Hindemith le había estallado en la cara, Göring se enfrentó al maestro y le reemplazo, en la mayoría de los cargos, por Krauss, mucho más complaciente con los nazis. Curiosamente en Alemania al maestro se le acusaba y despreciaba por antinazi, y en el extranjero se le acusaba de nazi. Algunos amigos suyos y músicos de la Filarmónica de Berlín estuvieron en serio peligro por ser judíos (se dice que escondió a algunos en su propia casa, con el peligro que eso conllevaba), supongo que no hará falta recordar los casos de Huberman y Schnabel. En agosto ya habían sido exterminadas 70.000 personas, y un par de meses después la espiral sería alucinante. En el frente de Moscú se estaba fraguando la debacle.
En la grabación se nota que no puede establecer los cimientos de la construcción, el edificio se levanta a duras penas y, en consecuencia los pilares se tambalean continuamente. Está errático, perdido, chapotea en el aire y no puede apoyarse en ningún lado. Totalmente inseguro no sabe ni de dónde viene, ni dónde está, ni hacia dónde se dirige. Y en último extremo recurre a la violencia, por lo que el fresco se transforma en un cuadro inadmisible de expresionismo alemán, tan característico en aquella época (Dix, Grosz, Beckmann...) Recuerda que el maestro basaba todo su arte en su propia convicción y en cómo se la comunicaba a las orquestas, pero cuando él no estaba convencido la cosa no funcionaba.
En las otras dos versiones de 1951 aunque las cosas habían cambiado sustancialmente, el maestro se encuentra también perdido. Había sido rehabilitado, en 1947, después de los procesos de desnazificación, pero jamás entendió ni aceptó que otros directores, como Karajan o Böhm, que fueron mucho más complaciente que él con los jerarcas nazis fueran inmediatamente aceptados, y él fuera continuamente marginado. Cuando volvió a hacerse cargo de la Filarmónica de Berlín ya estaba herido de muerte, tenía problemas de equilibrio y se estaba quedando sordo, perdía el oído a gran velocidad, de tal forma que la Siemens instaló en su estrado un sistema de amplificación del sonido. Las interpretaciones son mejores, pero no tienen la consistencia y serenidad necesarias. El rencor le rezuma por las costuras. Es cáustico y sarcástico, y el drama lo tiñe todo, está crispado y extenuado, en resumen, totalmente antibruckneriano.
Salud, paz y viva el Dios Cuervo.
Elgatosierra
PD. Preciosísima Mara, recuerda que aquí yo sólo propongo, y los que disponen son en primer término Ernesto y en último lugar, y en definitiva, el Dios Cuervo.
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