LA HISTORIA DE LA VIDA DE UN ANGEL. LA ULTIMA OBRA DE ALBAN BERG
por Ernesto Nosthas
El Concierto para Violín y orquesta “A la Memoria de Un Angel” fue la última obra completa que nos legó el mas romántico de los tres compositores de la Segunda Escuela Vienesa, el austríaco Alban Berg. La obra esta escrita en una versión muy personal de la técnica del atonalismo musical desarrollada a partir de la obra del líder de esta Segunda Escuela Vienesa, Arnold Schonberg.
Sin querer entrar en tecnicismos, es más fácil explicar esta técnica recurriendo a explicar el término conceptualmente opuesto, la tonalidad en la música. La tonalidad en la música la constituyen básicamente al sistema de relaciones que existen entre los diversos grados de una estructura de escalas determinadas. Para la música occidental, do-re-mi-fa-sol-la-si-do es la base sobre la cual se ha cimentado escrita por la humanidad en los pasados quinientos anos. Esto es un sistema convencional, adaptado por el conocimiento humano, de entender y estructurar la música, y no un determinante físico externo.
Los primeros intentos de escribir música fuera de este concepto tonal, los encontramos en las obras post-románticas de finales del siglo XIX realizadas desde Wagner hasta Mahler, R. Strauss, Debussy y Max Reger. Estrictamente hablando, la referencia atonal mas bien debería conceptualizarse como suspensión de la tonalidad, en pasajes musicales específicos sustituyéndose por una progresiva cromatización o una continua modulación y alteración de acordes que no deja percibir la atracción de una tónica, cuando menos auditivamente, ya que al análisis suele resultar todavía un plan tonal, si bien ampliado y con escasa funcionalidad acústica.
En este contexto, la música atonal no necesariamente debe asociarse a las obras de la producción musical de ya mencionada Segunda Escuela de Viena (Arnoldo Schonberg, Alban Berg y Anton Webern). Técnicamente hablando, la escala de tonos enteros de Debussy fue considerada como atonal, y esta consideración es correcta, al menos desde el punto de vista de la armonía funcional.
Esta explicación es para posicionar al lector en el hecho que la atonalidad no es sinónimo de obras estridentes y desagradables, es una técnica de expresión mediante la suspensión tonal, para propósitos estéticos específicos. En ello, uno de los mejores ejemplos de una expresión musical lírica y apasionada, dentro de la técnica atonal, lo encontramos en este bellísimo concierto para violín.
Sin querer entrar en tecnicismos, es más fácil explicar esta técnica recurriendo a explicar el término conceptualmente opuesto, la tonalidad en la música. La tonalidad en la música la constituyen básicamente al sistema de relaciones que existen entre los diversos grados de una estructura de escalas determinadas. Para la música occidental, do-re-mi-fa-sol-la-si-do es la base sobre la cual se ha cimentado escrita por la humanidad en los pasados quinientos anos. Esto es un sistema convencional, adaptado por el conocimiento humano, de entender y estructurar la música, y no un determinante físico externo.
Los primeros intentos de escribir música fuera de este concepto tonal, los encontramos en las obras post-románticas de finales del siglo XIX realizadas desde Wagner hasta Mahler, R. Strauss, Debussy y Max Reger. Estrictamente hablando, la referencia atonal mas bien debería conceptualizarse como suspensión de la tonalidad, en pasajes musicales específicos sustituyéndose por una progresiva cromatización o una continua modulación y alteración de acordes que no deja percibir la atracción de una tónica, cuando menos auditivamente, ya que al análisis suele resultar todavía un plan tonal, si bien ampliado y con escasa funcionalidad acústica.
En este contexto, la música atonal no necesariamente debe asociarse a las obras de la producción musical de ya mencionada Segunda Escuela de Viena (Arnoldo Schonberg, Alban Berg y Anton Webern). Técnicamente hablando, la escala de tonos enteros de Debussy fue considerada como atonal, y esta consideración es correcta, al menos desde el punto de vista de la armonía funcional.
Esta explicación es para posicionar al lector en el hecho que la atonalidad no es sinónimo de obras estridentes y desagradables, es una técnica de expresión mediante la suspensión tonal, para propósitos estéticos específicos. En ello, uno de los mejores ejemplos de una expresión musical lírica y apasionada, dentro de la técnica atonal, lo encontramos en este bellísimo concierto para violín.
En el momento de su composición, Alban Berg estaba en la cúspide de sus capacidades creativas, desgraciadamente en sus últimos días de vida. En ese momento, había empezado a componer su segunda opera “Lulu” y recibió el encargo del virtuoso Louis Krasner a inicios de 1935 de componer un concierto para violín. Berg no trabajo en esa obra por meses, dado su intención de completar “Lulu”, sin embargo, en esos días una profunda tragedia personal le aconteció a una querida amiga suya…Alma Mahler.
Antes de la muerte de Gustav Mahler, Alma tuvo un affaire con el joven arquitecto Walter Gropius, que incluso puso en peligro su matrimonio con Mahler, al punto que recurrió a intensas sesiones de consejería y psicoanálisis (con Segismundo Freud), para rescatar su unión. De hecho, este problema fue superado y Alma estuvo a la par de su famoso marido hasta su muerte en 1911. A la muerte de Mahler, Alma tuvo un tórrido romance con el escritor Oskar Kokoschka y luego volvió nuevamente a Walter Gropius, con quien se caso en 1915. Fruto de esta unión fue el nacimiento de la pequeña Manon, quien desde su nacimiento tuvo severos problemas de salud, al punto que contrajo poliomielitis antes de cumplir los cinco años.
Antes de la muerte de Gustav Mahler, Alma tuvo un affaire con el joven arquitecto Walter Gropius, que incluso puso en peligro su matrimonio con Mahler, al punto que recurrió a intensas sesiones de consejería y psicoanálisis (con Segismundo Freud), para rescatar su unión. De hecho, este problema fue superado y Alma estuvo a la par de su famoso marido hasta su muerte en 1911. A la muerte de Mahler, Alma tuvo un tórrido romance con el escritor Oskar Kokoschka y luego volvió nuevamente a Walter Gropius, con quien se caso en 1915. Fruto de esta unión fue el nacimiento de la pequeña Manon, quien desde su nacimiento tuvo severos problemas de salud, al punto que contrajo poliomielitis antes de cumplir los cinco años.
Esta enfermedad hizo enfrentar a Alma Mahler un calvario de penas y vicisitudes que concluyeron con la muerte de Manon a los 18 años.
Toda esta tragedia y su triste desenlace fue el detonante para que a inicios de la última primavera de su vida, Alban Berg dejó a un lado su segunda ópera (de la cual había completado dos y los cuatro actos previstos) y se avocó a componer esta obra, que a la postre como mencionamos a inicio de este artículo, se volvió su último opus.
Berg murió de una infección, probablemente asociada a la picadura de un insecto, la noche de vísperas de navidad de 1935, motivo por el cual la obra fue estrenada póstumamente por Louis Krasner, en el Palau de la música Catalana con Hermann Scherchen dirigiendo a la orquesta, el 19 de abril de 1936, y desde entonces se volvió la obra mas popular de Alban Berg.
En su concepción, Berg utiliza la técnica dodecafónica de su maestro Schonberg, combinada con pasajes tonales con alusiones a obras corales de Bach e incluso una tonada popular austríaca.
Toda esta tragedia y su triste desenlace fue el detonante para que a inicios de la última primavera de su vida, Alban Berg dejó a un lado su segunda ópera (de la cual había completado dos y los cuatro actos previstos) y se avocó a componer esta obra, que a la postre como mencionamos a inicio de este artículo, se volvió su último opus.
Berg murió de una infección, probablemente asociada a la picadura de un insecto, la noche de vísperas de navidad de 1935, motivo por el cual la obra fue estrenada póstumamente por Louis Krasner, en el Palau de la música Catalana con Hermann Scherchen dirigiendo a la orquesta, el 19 de abril de 1936, y desde entonces se volvió la obra mas popular de Alban Berg.
En su concepción, Berg utiliza la técnica dodecafónica de su maestro Schonberg, combinada con pasajes tonales con alusiones a obras corales de Bach e incluso una tonada popular austríaca.
La obra esta estructurada en dos movimientos, cada uno de ellos a su vez dividido en dos secciones. El primer movimiento, empieza con un Andante escrito en la mas pura de las formas de sonata, el cual es seguido por una sección de cierre de tono danzante basado en una melodía típica del sur de Austria (Carinthia – tempi marcado como allegretto), según las notas del autor, este primer movimiento representa el esplendor de la vida y esta alusión temática pretende ilustrarnos la forma alegre y vivaz con la cual Manon vivió su vida a pesar de sus recurrentes enfermedades.
El segundo movimiento inicia con un Allegro construido alrededor de un tema, el cual es repetido varias formas en secuencias que alternan varias escalas cromáticas, en la cual el violín tiene pasajes de altísima complicación técnica.
El segundo movimiento inicia con un Allegro construido alrededor de un tema, el cual es repetido varias formas en secuencias que alternan varias escalas cromáticas, en la cual el violín tiene pasajes de altísima complicación técnica.
Esta estructura conduce a un violento clímax en que participa la totalidad de la orquesta, hasta desembocar en una melodía mas calmada en la forma de un adagio en el cual la melodía alegre de la segunda sección del primer movimiento es reexpuesta con gran lirismo. Según las notas del autor, esta combinación de tiempos representa la muerte y la transfiguración del espíritu de Manon en un Angel que sube a la corte del cielo.
Les dejo pues la grabación de ésta obra con Itzhak Perlman en violín y Seiji Ozawa dirigiendo la Sinfónica de Boston.





















8 comentarios:
Excelente nota, Ernesto, nos estás mal acostumbrando… Por lo que al concierto de Berg se refiere, debo confesar que una profunda tristeza me inundó, pero no creo que sea por el contenido dramático de la obra sino por el dolor que sintieron mis delicados oídos. Discúlpame esta. Hice lo posible pero no me gustó.
Vos sabés, Ernesto, lo que pienso de los vanguardistas y el dodecafonismo. No me cierra que belleza puede haber en un manojo de chirridos y ruídos. La belleza es condición sine qua non de todo arte.
veo que no estoy loco al confesar que no me gusto del todo este concierto,pero hay q admitir q a pesar de lo dificil q es tragar este concierto, me conmovio mucho, todo un estimulo intelectual como nunca lo habia tenido.
Hermoso Artículo. Un solo comentario: ignoro si Oskar Kokoschka era escritor, pero trascendió a la fama (al menos a la póstuma de la historia del arte) como pintor. Saludos. Sr.A.
Kokoschka también era escritor, "Mi vida" y "Cartas a Alma Mahler".
Te agradezco enormemente que hayas subido este concierto. Hacía algún timepo que estaba dessando escucharlo. Enhorabuna por vuestro blog, excelente.
Saludos Curveo. Por alguna extraña razón el archivo esta dañado y no me es posible hacer la descarga, o sera mi PC? Te agradecere lo verifiques.
Lovecraft: descargué el archivo, lo descomprí y escuché sin problemas.
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