lunes, junio 18, 2007

Apuntes Sobre Roger Moore

Hace poco estuve leyendo en la Net varias visiones críticas sobre los éxitos de Moore con las que concuerdo.
El mayor éxito de Moore sin lugar a dudas fue El Santo (1962/69 - Gran Bretaña). He leído comentarios y críticas de la época en que se emitía esta excelente serie y el delirio y locura generados en Europa y América son indescriptibles. Altísimos niveles de audiencia, modas a lo Templar, su famoso coche blanco, etc. Y concluida la serie, las repeticiones siguieron generando éxito a través de las distintas generaciones (como la nuestra).
Cabe recordar que el personaje creado por el escritor inglés Leslie Charteris (1907 - 1993) a mediados de 1930 fue llevado al cine en varias oportunidades por el actor George Sanders a quien recordaréis por sus papeles secundarios en Rebeca (Joan Fontaine) y La Dama y el Fantasma (Gene Tierney y Rex Harrison).
Sin dudas Sanders daba el tipo. Y en Radioteatro lo actuó nada menos que Vincent Price. Curioso que no se hayan animado a hacer una película con Moore dado el enorme éxito de la serie. Recordemos que los Cipol tuvieron nada menos que cinco películas.
El apodo de El Santo proviene del propio nombre del personaje Simon Templar (sus iniciales). Simon Templar es un émulo de Phileas Fogg en algunos aspectos. Su pasado es un misterio, su inmensa fortuna no se sabe como la consiguió. Es un ladrón de guante blanco con moral de Robin Hood (igualito al Arsenio Lupin de Leblanc) y aventurero.
Moore le supo dar al personaje la propia cuota de simpatía, personalidad, picardía y humor, amén de la pinta que ya tenía. Con todo eso, Moore fue irreemplazable. Por eso, creo que Templar era Moore puro y viceversa. Las crónicas de la época y las actuales son coincidentes en afirmar que Dos Tipos Audaces (The Persuaders - 1971/72 - Gran Bretaña) fue un enorme suceso en Europa y un notorio fracaso en USA. Paradojas aparte, la química de la pareja (con Tony Curtis) era perfecta, los guiones a veces delirantes donde incluso ellos mismos se tomaban el pelo con sus nombres verdaderos y los trabajos que había hecho. Así y todo, si bien no a la altura de El Santo, esta serie fue otro gran éxito indiscutido de Moore donde repetía los tópicos de El Santo pero con más énfasis al ser un personaje de la nobleza. El problema viene con James Bond.
Ya sabemos que Moore era fijo el primer Bond. Incluso Broccoli lo quería y hasta se rumoreaba que Fleming también. Pero ganó Connery. Un misterio es saber que hubiera pasado con la saga partiendo Moore con ella. Porque va de suyo que otra hubiera sido la base.
Abstracciones aparte, cuando le llegó el turno a Moore a sus 45 años, ya estaban fijos los caracteres del personaje y más aún, "el cómo debía ser Bond en la pantalla". Hasta ese momento los films de Bond habían sido éxitosos en la taquilla, incluso al protagonizado por George Lazenby si bien en este caso hubo un rechazo hacia el actor.
Moore divide por primera y única vez la opinión de los fans y los críticos.
En Vive y deja morir, se lo ve incómodo y poco adaptado a su personaje tanto tiempo por él esperado. Hay escenas donde se lo ve desenfocadamente violento y otras sobreactuadamente humorístico. Moore intentaba encontrar su medio. Y al mismo tiempo ubicar su propio histrionismo. Es que Roger Moore, a través de los guiones, le otorga a la saga una dosis, a veces, exagerada de humor. Con ello se pierde dramatismo y algunos films suyos terminan siendo comedias de acción. Bond pierde credibilidad. En esta inteligencia recordaremos el fallido Sheriff que aparece en en sus dos primeras películas.
Ese justo término costó varios films encontrarlo y hasta la propia saga estuvo en peligro de no continuar dado el estrepitoso fracaso de El hombre de la pistola de oro (entre esta y La espía que me amó pasaron varios años). Moonraker contaba con todo para ser un gran film pero cayó en escenas de tanta ridiculez que hoy por hoy resulta casi intolerable volver a verla. Recién en Sólo para sus ojos, parece Moore encontrar su lugar y el humor baja y crece la tensión dramática, si bien esta película es la más sencilla, lineal y económica de su saga (nadie recuerda quién fue el villano). Crece el nivel con la excelente Octopussy (para muchos fans la mejor de la serie Moore) y se mantiene superlativamente con la también muy buena Panorama para matar.
Interín hubo cambios forzados, claro. Ya no había guerra fría y SPECTRA había desaparecido (con el cierre que le da Moore al tirar en lo alto de una chimenea a su eterno rival calvo ya en silla de ruedas y luego de visitar la tumba de su esposa, asesinada justamente por tal villano -recordemos que por Telly Savalas-). Y aparecieron los villanos individuales con el afán de dominar el mundo.
Con todo, Moore encendió amores y odios. Yo creo que su aporte fue constructivo y fundamental y por algo llegó a filmar nada menos que siete películas (más que Connery que filmó solo seis sin contar la NO oficial). De no haberlo creído así, los Broccoli lo hubieran despachado al inicio nomás.
Su aspecto físico era ideal para el personaje pero sus maneras eran las de Simon Templar, en eso no hubo caso. Tuvimos que esperar a que apareciera un Pierce Brosnan en todo su esplendor y madurez para conciliar las dos ramas: Moore y Connery. Y Brosnan fue y es perfecto. La frialdad y aspecto recio de Sean y el humor irónico (con ese tópico tan característico de elevar la ceja de Roger Moore), de Moore. Pero eso ya es otra historia...
Junio de 2007 - elcuervolopez

MAHLERTECA: DESCARGA AQUI LAS OBRAS DE MAHLER SUBIDAS AL BLOG Y ORDENADAS POR BARULLO

 
ir arriba